Detalles

Ubicado en la prestigiosa calle Recoletos, en el barrio de Salamanca, este piso de 300 m² ha sido diseñado bajo un enfoque que combina sobriedad, sofisticación y calidez a través de una cuidadosa selección de materiales y detalles arquitectónicos. La distribución fluye de manera natural entre las estancias, destacando el uso de panelados en laca y piedra natural, que aportan una estética refinada y atemporal. En la zona social, la cocina se integra al salón y comedor, utilizando maderas oscuras con textura para aportar profundidad y elegancia. Para vestir el espacio, se ha puesto un especial énfasis en la iluminación, con lámparas decorativas sobre la isla y el comedor, que añaden calidez y carácter sin recargar el ambiente.

El diseño potencia la continuidad visual y la sensación de amplitud gracias a los numerosos ventanales en línea, que han sido unificados mediante el uso de cortinas transparentes de onda perfecta, logrando un efecto de una gran ventana panorámica. En la zona privada, cada una de las cuatro habitaciones con baño en suite ha sido diseñada con una personalidad distinta, adaptada a sus usuarios sin perder la coherencia estética general.

El aseo de cortesía, concebido como un espacio más expresivo, se ha trabajado como una caja de madera con un remate en piedra verde, donde el protagonista es un lavabo tipo tótem, acompañado de una lámpara decorativa que refuerza su carácter casi escultórico. La combinación de materiales nobles y una paleta equilibrada de colores convierten este piso en un hogar funcional, sofisticado y atemporal.