Detalles
Ubicado en la calle Jorge Juan, este piso de 210 m² ha sido diseñado con un enfoque de pureza formal y sofisticación, minimizando elementos visibles para lograr espacios depurados y fluidos. Se han eliminado puertas mediante panelados de madera y laca, generando una continuidad visual impecable. En el acceso, una pared revestida en piedra natural separa la cocina y distribuye la vivienda: hacia un lado, la zona social; hacia el otro, la zona privada.
La zona de habitaciones ha sido panelada en laca gris oscuro, aportando sobriedad y elegancia, ocultando accesos y creando un pasillo limpio que culmina en una pieza de arte llamativa. La iluminación, con luces puntuales e indirectas, enfatiza volúmenes y aporta profundidad. En el aseo de cortesía, la estética se mantiene limpia y moderna, con luz estratégica para realzar su arquitectura.
Cada habitación mantiene una identidad propia sin perder cohesión con el conjunto. Los baños en tonos oscuros incorporan mobiliario ligero, maximizando la sensación de amplitud. El arte moderno, en contraste con la neutralidad de los materiales, aporta dinamismo y carácter sin romper la armonía del diseño. La combinación de materiales nobles y una distribución bien pensada convierten este hogar en un espacio elegante, atemporal y lleno de personalidad.